Tanto va el cántaro a la fuente

Cuando una persona llega a la conclusión de que debe estar constantemente expresando su apoyo en público por otra persona, termina resultando un poco sospechoso. Rajoy ya dejó en su momento claro su apoyo a Francisco Camps en el caso Gürtel frente a quienes piden su dimisión por lo que no se entiende esta necesidad de día sí y día también soltar un “yo creo en ti, creo en lo que haces y estaré a tu lado” como el de ayer. A esto hay que sumar las fotos que últimamente se ha hecho con Fabra, otro gran imputado del PP de la C. Valenciana.
Si el mostrar un apoyo tibio en un momento determinado puede interpretarse como que, en realidad, no existe tal apoyo, el dar demasiado apoyo también da qué pensar. Y cuando se trata de dar cobertura y camuflaje a las corruptelas (supuestas) de sus amigos, de cuya mano salió victorioso en la reelección, la cosa ya se torna de muy mal color.
Cuando todos los parabienes van dirigidos a Valencia y ninguno a Madrid, en el que el Gürtel ( y los espías y Fundescam) también ha tocado y mucho, le hace a uno pensar que Mariano está con la cabeza en asegurarse el apoyo en el futuro aunque eso signifique hacer la vista gorda al enriquecimiento ilícito de quien se lo pueda brindar. Está claro que la trama de corrupción Gürtel irá para largo, por lo que Camps tiene aún unos años de margen. Sin embargo, si cae ahora (o mañana) se le abrirían las puertas de nuevo a los “zaplanistas” quienes, hoy por hoy, muy amigos del líder no es que sean. Y sin el apoyo de la Comunidad de Madrid ni de la Valenciana difícilmente iba a poder resistir la presión tras una victoria demasiado ajustada el 7 de junio y, mucho menos, una derrota del PP en las municipales y autonómicas de 2011.
Eso sí, tanto va el cántaro a la fuente que terminará por romperse. Yo, al menos, así lo espero.
Archivado en Política autonómica


3 Junio 2009 a las 16:54
y cuando se rompa el cantaro que? pues nada, pondran otro en su lugar y negaran todo lo anterior.
3 Junio 2009 a las 23:07
Al menos, no quedaria impune, que la sensacion de poder hacer cualquier cosa sin consecuencias me puede.