Violencia de género
El PP viene demostrando la seriedad con que se toma un tema tan grave como la violencia de género con su comportamiento directo. No se atrevió a votar en contra de la Ley contra la Violencia de Género por mera hipocresía, pero bien que alentó y respaldó a cuantos jueces decidieron realizar una cuestión de constitucionalidad frente al Tribunal Constitucional, que finalmente les quitó la razón dejando claro que la ley encajaba perfectamente dentro de lo marcado por nuestra Carta Magna.
Más tarde, cuando se constituyó la Subcomisión en el Congreso para estudiar la aplicación de la Ley, decidieron mostrar nuevamente la frivolidad con que se toman el tema al convocar a grandes expertas como María Teresa Campos, Ana Rosa Quintana y Susana Griso. Lo único que se me ocurre para llamarles es que expliquen sus experiencias para que aprendamos a cómo no tratar los malos tratos desde los medios de comunicación. Esa pudiera ser la intención, aunque estoy convencido de que no es así.
Lo último ha sido el numerito que ha montado un sicólogo que el PP había llamado para la Comisión Mixta para el Problema de las Drogas. A modo de respuesta de un anterior compareciente que había hablado de la relación entre drogas y violencia de género, el supuesto sicólogo Coullaut-Valera comparó la violencia de género con las mujeres con menstruación, resaltando que durante el periodo las mujeres sufren unos desajustes hormonales que le empujan a la “violencia relacional”.
Por el PSOE, Cabañes, que además de Vicepresidente de la Comisión es ginecólogo con una amplia trayectoria, mostró su disgusto ante las declaraciones realizadas por Coullaut-Valera, que provocaron bastante vergüenza entre quienes se encontraban allí.
Flaco favor a solucionar el problema de la violencia de género continúa haciendo el PP cuando insiste en frivolizar sobre este tema y en usar la sede parlamentaria para dar voz a cosas que ni ellos mismos se atreven a verbalizar.
Archivado en General

