Playas nacionalcatólicas
Vuelven a la carga. Por así decirlo, porque ya sabemos que nunca han dejado de tener el rifle cargado.
En hazteoir.org ya se han cansado de arremeter contra el Orgullo LGTB de 2009. Este año, al contrario que otros, han conseguido alargar este periodo de críticas gracias a la inestimable ayuda de sus Colegas, de cuatro vecinos de Chueca y de su idolatrada Ana Botella, a la que ya tardan en subir a los altares y llevar en procesión.
Pero se les acabó el rollo, porque tampoco es que sean tan espléndidos y sacar punta a las cosas, le sacan la justita y poco más.
Ahora que ya tenemos el verano más que encima y que las playas andan entre muy pisadas y bastante pisadas, renuevan su ofensiva con la estupidez de lo que denominan “playas familiares“. No es la primera ocasión en que lo hacen. Siempre han afirmado que si hay espacios delimitados para nudistas, también exigían sus propias áreas marcadas como “playa familiar”, olvidando que quienes hacen nudismo lo hacen en zonas acotadas no porque así lo hayan exigido sino porque se lo han impuesto el resto ya que bien a gusto que harían nudismo donde les diera la gana. Además, también olvidan que hacer topless no es precisamente comparable al nudismo.
Para no llevar a dudas, lo que han venido solicitando son espacios públicos delimitados para “familias nacionalcatólicas” entendiendo las mismas como lugares donde las mujeres vistieran como Dios manda y, por supuesto, no hubiera ningún maricón cerca. No sé si habría que adosar alguna zona para las queridas, algo tan al gusto de esta gente.
Este año, no obstante, se han cambiado un poco el disfraz, como más de buena persona. Vuelven a comparar “sus” teóricas playas con las nudistas. Pero ahora lo venden como zonas delimitadas donde se respete el medio ambiente, se eliminen las barreras arquitectónicas para personas con discapacidad y se fomenten las actividades deportivas, culturales y de esparcimiento. Casualmente, en esta categoría entrarían muchísimas de las playas con que cuentan España. Habría que guiarse por la Bandera Azul que concede la Comisión Europea y acertarían seguro.
Añaden, no podía faltar, el matiz de que haya normas que garanticen el respeto a los demás usuarios y el amparo de la infancia. El problema es que la definición de “respeto” sería el que desde la ultracatólica hazteoir.org decidieran. Y ya sabemos de sobra cuales son sus varas de medir, siempre en busca de la manera de obstaculizar la libertad individual, siempre buscando espacios que limiten los derechos de ciudadanía.
Así que fomento del medio ambiente, de las actividades lúdicas, de la accesibilidad sí. Pero que no usen estos derechos como excusa para disfrazar su deseo de volver 50 años atrás en la Historia porque este país ya está muy harto de nacionalcatolicismo.
Archivado en política familiar


20 Julio 2009 a las 11:28
Me encanta tú post! Se les olvida q con la democracia cada uno va como quiere y donde quiere, las playas son públicas. Su deseo de volver a los años oscuros no se verá cumplido jamás…q se jo…y aprendan a vivir en el siglo XXI. bss