La Iglesia católica carga contra Bono

José Bono
Leo en hazteoir.org (me niego a enlazarlo, buscadlo en google si lo queréis) una carta del Obispo de Mondoñeo-Ferrol diciéndole a José Bono, entre otras cosas, que:
Lo que pasa es que hay quienes, por ejemplo Ud. mismo, quieren compaginar la fe y la moral de la Iglesia con el aborto, la eutanasia, las relaciones prematrimoniales, el matrimonio homosexual… ¿Qué quieren? ¿Que la Iglesia cambie de opinión en cuestiones de fe y de moral? Por poca formación cristiana que Ud. tenga, comprenderá que la Iglesia no puede hacerlo.
Le concedo a Monseñor Gea que a la Iglesia le resulta terriblemente difícil cambiar de opinión en muchas cuestiones, algunas veces incluso mata primero para, siglos después, reflexionar y pedir perdón. Por tanto, sí que la Iglesia puede modificar su moral y, de hecho, en el tema de la interrupción voluntaria del embarazo lo ha hecho a lo largo de su historia. No olvidemos que este cambio -lento, pero cambio al fin y al cabo- se produce gracias a personas como José Bono que son críticas con las insensibilidades de la jerarquía católica y que promueven un mayor acercamiento a la realidad social.
Pero, sin entrar en la escasa capacidad de la mayoría de religiones de aceptar la realidad como que la Tierra sea redonda y gira alrededor del Sol, hay que hacerle notar a Monseñor Gea que sí, mucha gente puede vivir en la Iglesia católica con un amplio grado de contradicción mientras la propia jerarquía mira hacia otro lado cuando les conviene. Recordemos que nunca se atrevieron a organizar manifestaciones contra el Gobierno del PP, ni por mantener la legislación sobre el aborto ni por promover una guerra ilegal (a la que la propia Iglesia se opuso) ni por tantas otras cosas. Tan sólo encontramos veladas críticas en documentos a los que, casualmente, dieron poca circulación para no llamar demasiado la atención.
Es más, vuelven a esquivar la mirada cuando hay pasta de por medio. A José Bono le echan en cara “las relaciones prematrimoniales” mientras casan alegremente a mujeres embarazadas, siempre que hayan pasado por caja y por sus absurdos (e inútiles, a la vista de las estadísticas de divorcios) cursos de preparación al matrimonio.
Así que bien les valdría predicar con el ejemplo, atajando sus propias corruptelas financieras, destapando en lugar de esconder sus casos de pederastia y apoyando importantes avances en favor de la vida como las técnicas de reproducción asistida o los métodos anticonceptivos.
Archivado en Política de gestión de diversidad, Política de igualdad de género, Política religiosa


8 Febrero 2010 a las 18:13
piensa qué en Italia todos los dias son asi.
Italia provincia del Vaticano… vaya republica laica.